lunes, 30 de enero de 2012

Al final


Al final, extraeremos hasta la última gota de nosotros y seguiremos deambulando por el mundo, por separado. Puede que nos transformemos en algo totalmente opuesto, puede que permanezcamos tal y como fuimos antes de conocernos. Tomarás cada momento que compartimos y cada canción que te dediqué como pequeños destellos de aprendizaje. Al final, ahogaremos cada amargo recuerdo en las profundidades de nuestra memoria y contaremos nuestra propia versión de los hechos según nos convenga, cuando estemos de ánimo. Le pondremos otro rostro a nuestros sueños, otro olor a nuestras sábanas, otro nombre a nuestras frases. El "adiós" no será más que el mensaje implícito de un beso vacío, no habrá necesidad de pronunciarlo. Al final, entre casualidades y causalidades, alcanzaremos un punto de ebullición inevitable. Atravesaremos esa extraña transición de amantes a enemigos y luego de enemigos a perfectos desconocidos, entendiendo que siempre tuvimos fecha de caducidad. Nos encontraremos quizás en otro campo astral para retomar lo que dimos por terminado, por ahora me entrego al momento aunque anticipe el desenlace. Dejo de mirar el reloj de arena cada 5 segundos, me contagio de tus iones positivos e ignoro mis premoniciones hasta nuevo aviso.

jueves, 5 de mayo de 2011

Otoño


Hojas caen de árboles muertos, el viento las arrastra a su voluntad. Se desprenden de las ramas sin elección, pues para eso fueron hechas, no intentan aferrarse al tronco en el cual crecieron. Las hojas no cuestionan dónde caerán, ni quién vendrá después de ellas para tomar su lugar, no sienten temor de perder su verdor conforme se acerque el invierno. Dejan de colgar en las alturas para descender ante el inevitable final de un ciclo, adquieren un nuevo tono y se entremezclan con cientos de hojas más. Si se pierden para siempre, es simplemente otro otoño.

lunes, 7 de febrero de 2011

Soledad

Soledad no podía conservar a nadie y no parecía importarle, pasaba de un amante al siguiente sin pensarlo dos veces. buscaba en su agenda un posible consuelo, se aferraba a cualquier muestra de afecto para no enfrentarse a la aterradora mirada de su reflejo. A puertas cerradas, cuando Soledad estaba verdaderamente sola, ya no había a quien mentirle. Acompañada únicamente por su sombra, las lágrimas no tenían antídoto. Llevando una máscara de indiferencia, Soledad no distinguía de intenciones, no sabía diferenciar entre aventuras y amores. Soledad era dueña de muchas caras distintas, conocía muchas técnicas para ocultar su desesperación, pero no era más que una cobarde vestida de temeraria. Aunque se negase a aceptarlo, debía lidiar a diario con su peor pesadilla: Ella misma.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Alucinógeno

Voy en piloto automático, no me detengo a admirar el paisaje. Sin ganas de levantarme, sin ganas de caer, sin oportunidad de ganar o de perder. Recorro las calles sin despertar por completo y en medio del sonambulismo te oigo susurrar mi nombre, siento como tus manos me llevan lentamente al borde de un abismo. Me empujas hacia la nada y no siento vértigo, no hay reacción, excepto por el leve cuestionamiento de si mis pies tocarán el suelo o si acaso flotaré hasta desintegrarme y convertirme en pequeñas partículas. La anestesia es muy poderosa, pero no recuerdo haber recibido alguna dosis. Se me dificulta escapar debido al adormecimiento, o tal vez no quiero huir, tal vez sólo quiero lanzarme sin red de protección a donde sea que me lo pidas. Cegado por la adrenalina y el intoxicante aroma que desprendes al hablar, el más efectivo alucinógeno que haya podido probar. Los demás se mueven creando círculos a nuestro alrededor, desaparecen sin dejar rastro al transcurrir unos minutos. Contemplo el agujero negro ante mis ojos. Me concentro en tus deseos y me entrego sin pensarlo, sin dudarlo ni un segundo. No sé si saltaré directo a mi destrucción y te convertirás en un vago recuerdo. No sé si despertaré y tu rostro seguirá acechándome, si tu presencia seguirá dominándome y usándome a su antojo.

miércoles, 9 de junio de 2010

sábado, 5 de junio de 2010

Romance En El Mundo Moderno 2


En una sociedad llena de amores fugaces, amistades con beneficios, matrimonios no monogamos, aventuras de una noche y otras tantas posibilidades amorosas y/o sexuales: ¿Aún existen las "almas gemelas"?

Vivimos en un mundo donde la soledad equivale al fracaso emocional y el compromiso a la pérdida de la libertad, nos conformamos con lo que sea que esté entre estos extremos por temor a ser juzgados o a deambular solos entre tantas parejas aparentemente felices, pero la verdad es que aquellos que aseguran ser solteros rara vez se encuentran del todo solitarios y los que pretenden estar en una relación seria son escasamente fieles; tanto la soledad como el compromiso representan monstruos, temores, pesadillas, demonios que no queremos enfrentar y que evadimos a toda costa.

Hoy en día los términos han cambiado de manera progresiva para algunos y de manera regresiva para otros: un "para siempre" es realmente un "por ahora", el "amor a primera vista" no es más que "lujuria a primera vista" y un "alma gemela" suele ser tan sólo una "mejor opción"

viernes, 22 de mayo de 2009

Liar Liar, Pants On Fire!


¿Alguna vez has intentado contar la cantidad de veces que has mentido a lo largo de tu vida? Por más que quieras llegar al número exacto resulta casi imposible, pues es infinita la cifra de momentos en los cuales hemos evadido la verdad bien sea por miedo, inseguridad o incluso por costumbre.

De niños nuestros padres intentan alejarnos de esta realidad pronunciando frases como “decir mentiras es malo” o “a los niños mentirosos les crece la nariz como a pinocho” y por cierto tiempo les creemos pero cuando despertamos del cuento de hadas, se agota la inocencia y nos damos cuenta de que Santa Claus es un mito creado por ellos mismos, pensamos que quizás no sea tan malo mentir, ya que, aquellos que nos lo prohibían lo hacían sin ningún remordimiento.

Sin notarlo mentir se convierte en algo natural como respirar, parte de nuestra rutina como cepillar nuestros dientes o ducharnos y, en el peor de los casos, puede llegar a ser una adicción tan poderosa como la nicotina, cafeína, entre otras. “Se es inocente hasta que se demuestre lo contrario” parece ser el lema aplicado por las masas a la hora de enfrentar un problema porque aunque te agarren con las manos en la mesa siempre optarás por el beneficio de la duda respondiendo con un simple “yo no fui”, en vez de encarar las barreras que se nos presentan preferimos esquivarlas y arrojar a alguien mas a nuestra posición en el proceso; hasta que un día despertamos y al vernos al espejo notamos que todo lo que somos es una mentira barata, que hemos llegado hasta donde estamos negando aquello de lo que fuimos culpables y a veces tomando crédito por logros que nunca nos pertenecieron.

Aún no consigo entender el motivo que nos mantiene mintiendo, como fugitivos huyendo de todo lo verdadero o cierto, si conocemos que tarde o temprano, de alguna manera u otra, la verdad sale a relucir y nuestras mentiras nos alcanzan dejando en descubierto que la mayor parte de lo que somos, a veces hasta nuestro nombre, es un perfectamente elaborado invento.